25-05-07

La Ciencia del Sueño_Cine

Si bien es la tercera, muchos consideran que La Ciencia del Sueño es, por fin, la primera película de Michel Gondry, dirección y guión propios, ésta vez sin la brillante colaboración de Charlie Kauffman, el guionista de Human Nature y de Eternal Sunshine.

El argumento nos emplaza en París de la mano de Stephane (Gael García), quien llega a vivir con su madre tras la muerte de su padre en México. Su madre le consigue un trabajo como diseñador de calendarios, el cual resulta ser frustrante y rutinario, para éste chico que se maneja con altas dosis de creatividad e imaginación, que se traducen en cientos de artefactos diseñados y acumulados por él; ideas al azar, producidas en su propio programa de T.V; y numerosos sueños que se (con) funden con la realidad.

Entre realidad y fantasía, Stephane también conoce a Stephanie (Charlotte Gainsbourg), su vecina, que además del nombre comparte con él, el gusto por las cosas hechas con las manos y con quién comenzará un incierto romance.

En sí, la trama podría ser menor: un tipo atormentado por su imaginación patológica, con una pega frustrante y que conoce a una chica. Sin embargo, no es ahí precisamente donde se encuentra el encanto de ésta película. Aún cuando es autobiográfico, el argumento bien podría ser una excusa, un puerto estructural para echar a andar, para dejar fluir LA creatividad y para hablar DE LA creatividad.
Siguiendo muy de cerca los procesos creativos del surrealismo, Gondry visualiza los rincones inexplorados de un mundo interno, y traduce lo imaginario, lo imperceptible y lo inasible, en imágenes de una potencia inusitada.

De tal manera que no interesa demasiado si el guión es claro de acuerdo a la narrativa clásica aristotélica, porque lo que aquí importa y atrapa, es visualizar cómo Gondry deja fluir su imaginación y sus imágenes, sin trabas ni objetivos predeterminados.

Antes que resoluciones, lo que prima tanto en forma como contenido, es la fuerza de los procesos que se distinguen en una manufactura cien por ciento artesanal, hecha a pulso sin efectos y apuros digitales, y se palpa al unísono, en los procesos personales de Stephane y en cómo éste se desenvuelve tupido al salir al mundo con una imaginación desbordante a veces a cuestas.

Es fácil reducir una película a su guión argumental, sobretodo una como ésta de la que se tenían muchas expectativas por ser la primera sin Kauffman. No obstante Gondry, aclamado director de video clips, se luce con maestría en lo suyo reafirmándolo en La Ciencia del Sueño. Con esto me refiero a que fotografía y edición, elementos fundamentales del video clip, se posicionan aquí como un engranaje legítimo que puede prevalecer para narrar una historia cinematográfica, exigiendo la máxima atención del espectador, guiando las posibilidades interpretativas desde y a partir de la percepción visual, logrando en definitiva, la integración y participación activa del espectador en la construcción cinematográfica que Gondry transparenta con destreza.
Por Constanza Avello

La Science des Rêves; 2006; 105 minutos
Gael García Bernal, Charlotte Gainsbourg

1 comentarios:

Iván Pinto dijo...

Hola Conti, no sabía que tenías blog. lo actualizas? para sumarte a mis links
andas bien?
saludos